En 2024, di un salto al vacío: renuncié a mi trabajo estable para emprender un sueño rodeado de texturas y colores. Así nació mi primera tienda física en Maipú, un espacio donde vendía los productos que más amaba para tejer, con la clara misión de hacerlos más accesibles. El nombre de la tienda, Emmilda Lanitas, es un homenaje a mi perrita Emmilda Aurora, compañera fiel en esta aventura.

A pesar del cariño y esfuerzo, la tienda cerró por falta de clientes. Además, el dolor en mis manos me obligó a dejar de tejer y todos mis proyectos quedaron guardados. Sin rendirme, junto a mi esposo decidimos llevar las ventas a internet, aunque sin experiencia ni presupuesto para envíos. Pedaleamos en bicicleta para entregar los pedidos a domicilio, y a veces mi suegro nos apoyaba con los envíos fuera de la comuna.
Durante este proceso, quedé embarazada y viví en carne propia la realidad de muchas madres chilenas: la difícil decisión entre cuidar a un hijo y salir a trabajar. Ninguna opción me convencía, así que transformé Emmilda Lanitas en mi profesión online, desde casa, para estar presente en cada paso de mi bebé y a la vez seguir construyendo este proyecto.
Hoy, Emmilda Lanitas espera ser más que una tienda online. Queremos ser un espacio para conectar con tejedoras de todo Chile, no solo como clientes sino como una comunidad que comparte historias, creatividad y amor por el tejido. Queremos acercar las mejores marcas y productos para que cada persona pueda dar vida a sus proyectos, tejiendo sus sueños y emociones en cada puntada.
Emmilda Lanitas sigue creciendo, con la convicción de que el tejido une, inspira y transforma, por eso te invito a seguirnos en instagram @emmildalanitas y así también conocer tus creaciones
¡Gracias por ser parte de esta historia y comunidad!